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sábado, 29 de agosto de 2015

Brújula

Las luces de bohemia de tu rostro iluminan mi camino,
seducen mi alma condenada y enjaulan mi dolor.
Mírame, soy otro distinto.
Acéptame con mis derrotas y victorias, con el corazón.

Vine a ti hambriento de sueños,
con el polvo del camino pegado en mis lágrimas.
Tú me limpiaste el rostro con la esperanza
y te convertiste en la musa de mi empeño.

Deja que el color lozano de tu piel
envuelva la mía en una noche sin estrellas,
sin luna, sin luces de neón y sin amargas pesadillas.
Permite que hoy sea nuestra luna de miel.

Acurrucados en una cueva alejados del mundo,
de las flaquezas del alma de los mentirosos comunes,
presos de la locura más deliciosa que es el amor...
Sucumbiré, marcaré junto a ti mi rumbo.

Seré barco velero en medio de una tormenta
de indecentes palabras, seductoras miradas
y ríos oscuros de deliciosa tinta de absenta.
Tú serás la sirena de mi mascarón colorida y lacada.

Amor mío, acéptame porque he estado perdido...
Y ahora veo la luz mientras nos convertimos en demonios,
bailando suavemente entre las sábanas de tu cama

que he decidido llamarla patria de mi alma.  

lunes, 12 de noviembre de 2012

Feliz cumpleaños


Los enormes ojos de un niño,
la sonrisa de la inocencia,
el deseo de un hada
y la esencia de la vida.

Los enormes deseos de un elfo,
el cascabel de la punta de su gorro,
un arco con flechas dispuestas
y la esencia de la aventura prohibida.

La enorme curiosidad de un felino,
su figura sinuosa moviéndose por la casa,
un poco de leche en sus bigotes inquietos
y la esencia de las siete vidas.

Puedes describir con poesía
lo más común y la fantasía,
puedes describir con malicia
lo que no puedes alcanzar algún día.

Pero no puedes describir
algo que sea horrible ni dantesco,
es imposible dejar atrás la ilusión
o un corazón que es bueno.

Brilla con ternura y sonríe,
corre con prisas a tu cita
y festeja con ilusión el momento
hoy es tu día.


Feliz cumpleaños Macarena  

miércoles, 25 de julio de 2012

El hombre impasible


Tus frías manos conjugan caricias de hielo,
mientras tu corazón de cristal es fuego,
como el fuego de tus cabellos y el de tus ojos dispares.
La vida crece a tu alrededor y tú te marchitas.

Los ideales que una vez se anclaron a tus labios
hoy son cenizas de claveles rojos.
Tu mentón se aprieta mientras tu alma se agita,
eres el templo de la rectitud.

Tú que revolucionaste el extenso cielo azul,
el hombre del espacio que acogió la pasión
y la dejó ir con tacones de aguja, poco a poco, despreciándola.
Eres el niño que maduró con gesto demasiado torcido.

Tu alma no alberga esperanza alguna,
ni siquiera podría despertarla un beso cálido.
La montaña más alta, eso eres.
Te has cobrado vidas inocentes por tu imparcialidad.

Buscas en el cielo una respuesta que ya llegó,
tus plumas rojas se confunden con la llama
que una vez coronó la punta de tu fina lengua.
Dios de los infiernos, ángel real y forastero espacial.

La tela de araña de tu léxico laborioso y técnico
es sin duda una prueba de tu debilidad.
Eres fuerte, firme y blando bajo tu túnica,
esa que envuelve tu blanco cuerpo, hay un trozo de esperanza


martes, 12 de junio de 2012

Un verdadero ángel


Jamás dejaré de amarte, porque aún siento calor en mi pecho.
Los buenos recuerdos que otros borran son la verdad de tus lágrimas.
La libertad de nuestro amor se ve encerrada en una caja de cristal,
la música que tocan las cadenas de nuestras almas es la melancolía de un violín.

Te arrastré conmigo al fondo de un plácido atardecer,
el azul del cielo tocó el canela de tu cuerpo
y el dorado trigo se mezcló con el café.
Los besos que te debo algún día te los entregaré.

Mis alas se alzan terribles en la noche del dolor,
igual que aquel día junto a las plegarias que imploré en tu nombre.
Mis dedos congelados se pegan a tu cálida cintura
y mis labios se posan en tu cuello con mi inútil ternura.

Jamás dejaré de amarte porque tu amor me mantiene vivo.
Eres la mujer dulce que arrulla mis noches tristes.
La flor de tu vientre germinará y dará frutos,
los mismos que yo deseé tener contigo aquella velada.

Mis promesas las cumplo, este amor será eterno
y el dolor que te hagan lo pagarán con el filo de mi indiferencia.
No les odies, pues del odio se alimentan.
Sólo sonríe porque tú sabes la única verdad,
esa que endulza tus palabras cuando susurras la nana amarga al viento.



Un verdadero ángel.




Texto propio

lunes, 11 de junio de 2012

Noches


Noche sin luna ni estrellas,
la sangre lo cubre todo con su espeso manto.
Noche sin silencios ni palabras,
murmullos en idiomas olvidados como el esperanto.


Rezo aún en medio de la guerra,
danzo con mi máscara de muñeco de cera,
alzando mis manos hacia el cielo nocturno
y agachando mi alma hasta tocar la húmeda tierra.


Noches sin estrellas, noche sin alma,
eternas estrellas que lloran en tiempos de guerra.
La sangre cubre todo, incluso el marfil de mi rostro.
Noches en las que te busqué y no te hallé.


La sangre llama a la sangre en un ritual mágico,
la vida llama a la muerte para que se vaya propagando.
Sonríe ante la fatalidad del destino,
dame tu mano y deja que te hable con la mirada.


Noche sin luna, noches sin esperanza.
Noches eternas deseando volver a verte.
Desamparo de ánimas y consuelo de cuerpos
que descansan sobre el pasto del cementerio.


Mariposas plateadas cubren tus cabellos,
el frío nocturno convierte a tus mejillas en manzanas
y tus ropas son cubiertas por el luto de las mías.
La muerte yace a nuestros pies mientras sonreímos.


Noche sin luna ni estrellas,
la sangre mancha mis labios con su espeso manto.
Noche sin confesiones ni palabras,
murmullos de amores que se van olvidando.

domingo, 6 de mayo de 2012

cuervo


Libera tu alma como si fuera el último segundo,
deja que vea dentro de tus ojos como late
y podré decirte la verdad que nadie quiere decirte.
Tu vida está acabando, se agota y apolilla mientras duermes.
Ya no sueñas, ya no respiras fantasía y sólo escupes dolor.

¿Dónde está la música que te hacía girar?
¿Dónde la luz en la oscura sinfonía?


Acepta que este llanto no calmará tu rabia,
que la mentira te traicionó y se fue con la verdad.
Ya no hay nada que sea tuyo aquí, ni siquiera los recuerdos.
Bajo la capa de polvo sólo hay vacío en frascos de vidrio.
Bebe tus penas que son muchas, y todas culpa tuya.

¿Dónde está la sangre que te hizo inmortal?
¿Dónde la llama de la codicia infinita?


El mundo ya no gira entorno a ti,
no hay esperanza para tu infame servicio
y la destrucción llama a tu puerta vestida de gala.
La muerte te ha señalado con su huesudo dedo
y está reclamando mientras haces sonar tus lamentos.

¿Dónde? ¿Dónde está?
¿Dónde echaste tu agrio amor?

El cuervo se lo llevó y jamás regresará.  

viernes, 4 de mayo de 2012

Belleza


La fragilidad de tu cuerpo,
la belleza de tus ojos tristes
y la melancolía de tus labios
son el alimento de mis noches.

La fragilidad de tu alma,
la belleza de tu esbelta figura
y la melancolía de tus palabras
son el aliento de mis noches.

Te hice mío sin remedio,
busqué la solución a mi soledad
hundiéndote en ella.
Y aunque lo parezca no me arrepiento de ello.

Danzas en medio de lo inhumano
y yo en medio del carisma y lo mordaz.
Bebiste de mí para vivir en la noche
y moriste para ser esclavo de mis caprichos.

La fragilidad de tus manos,
la belleza de tus cabellos negros
y la melancolía de tu poesía
son el alimento de mis noches.

La fragilidad de tu piel
la belleza de tus suspiros
y la melancolía de tus pasos
son el aliento de mis noches.


domingo, 22 de enero de 2012

Poemas para la niña del mar

Las flores de su cabello, margaritas, se volvieron mariposas azules. Sus cabellos dorados se volvieron de color noche, convirtiéndose de esa forma en asfalto de seda y poemas de muerte. Sus ojos eran dos pozos con ocultas luciérnagas, en ocasiones podías verlas brillar cual vela en la ventana de un taciturno poeta. Sus ropas estaban manchadas con lágrimas, cenizas y tierra. Lágrimas de sus mejillas ocres, que una vez fueron manzanas, cenizas de recuerdos, los cuales aún se proyectan en sus lamentos, y tierra del jardín de las delicias, donde vivió aquella trágica bailarina.

Alza tus brazos mujer, súbelos,
y toca la campana de la libertad.
Alza tus brazos como un ángel,
expandelos como si fueran alas
y agita las telarañas.

La libertad te espera,
te llama con cantos de sirena
y rezos de demonios arrepentidos.
Sé que las olas de la esperanza
salpican las enaguas de tu vestido.

La niña de la noche, el espectro de la primavera en pleno invierno, yace en las cuerdas de un violín mudo. Sus dedos tocan el cielo como si pudiera tocar un piano, una vieja melodía mueve sus piernas frágiles que no tocan el suelo. La dama del destino, la muerte hecha mujer lozana, se mueve sobre la arena de la playa del tiempo. Siente en su piel el sol, aunque es noche cerrada, y la calidez del verano en su corazón fantasma. Pequeña locura, ángel de la redención, sonríe con ternura a todo aquel que no la ve, no la nota y ni la espera.

Alza tus brazos mujer, elévalos.
Quiero que sientas el cielo caer,
que los pises como si no importara
y de esa tela destrozada
hazte un vestido de fiesta.

La libertad te espera, y la rechazas.
Besas tus labios desinteresada,
pero no te sonrojas ni haces nada.
Sólo contemplas callada el mar,
saludando barcos hundidos hace siglos.

lunes, 17 de octubre de 2011

Dedicado a Laura... su nacimiento

Naciste de una flor de cerezo,
en pleno invierno primaveral,
mientras los nenúfares florecían.
Tu canción de cuna fue una ópera china,
cantada con ternura por libélulas.
Mi hermosa mariposa de sangre azul,
viniste entre belleza y dolor.
Surgiste en la noche,
para morir en pleno sol.
Naciste de una canción de amor,
ahogando así tu melancólica mirada.
Tus pasos son de rosa encernada,
como tus mejillas que me provocan calor.


Floreciste para ser amada, aunque lo niegues. Sé que tus mejillas cuentan historias más allá de tus lágrimas. Tus ojos son dos diminutos botones, en ellos se reflejan las figuras de dos fantasmas bailando claqué. Bailarás como hermoso nenúfar en plena corriente... mil pétalos de cerezo coronarán tus cabellos dorados. Germinaste en pleno desierto cargado de nieve, pero tú lo convertiste en riachuelo con tu corazón ardiente.

Naciste para sser amada, naciste para ser apreciada... naciste y viviste entre mis brazos. Viviste deslumbrada por la luz de la luna... y hoy renaces para ser convertida en la princesa de los gatos.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Alas

Me arrancaste las alas, yo me pinté unas en la espalda. Con ellas soy capaz de volar a los lejanos sueños perdidos, esos mundos donde únicamente existo yo y la paz que estos me regalan.

Me destrozaste la vida, no te importó, y para colmo te pareció poco. Ese fue el pago de amarte, de besar tus labios y rogar que fueras mi estrella fugaz.

Decías que era feo, que estaba mal hecho y que mis ojos sólo servían para llorar.

Me sentía marioneta entre tus brazos, poeta cuando gemía complacido por tus escasas caricias y gato sin dueño cuando me arrojabas lejos de tu cama... con esa mirada de desprecio.

No soy lo que fui ayer, pero tampoco lo que fui contigo. Un nuevo guerrero ha nacido bajo el símbolo de una mariposa. Batiré mis alas para que el mundo sienta mi poder, aunque tú ya no estés. Demostraré a todos que soy más que un ser imperfecto jugando a la hora del té.

Me destrozaste y me arrancaste lo que más preciaba, mi libertad y mis sueños. Yo ahora quiero ser el dueño de mi propio camino, de un destino vacío quizás... pero mío.

En una cajita guardo las cartas que jamás me escribiste, esas llenas de amor y poesía. También guardo los besos que jamás susurraste sobre mi piel, junto a los dedos que recorrían sutilmente mi nuca con tus te amo pegados a mi boca.

¿Y sabes por qué los guardo? Los guardo para enterrarlos con lo poco que queda de ti, con tu recuerdo y con esa mirada de estúpido esperando ser rey... ¿De quién? ¿de un tuerto o de un ciego?
¿Ves mis alas? ¿Las ves? Pues eso amor, pues eso... que tú estás muerto y yo demasiado vivo para perder el tiempo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Confesión

La lluvia triste de la ducha se desliza sobre tu rostro,
como si fueran calientes lágrimas.
La crisálida que abandonaste fue quemada,
tus alas de cisne se las quedó aquel monstruo.
Mi dulce ángel nacido de una mariposa,
hermoso ángel de cabellos de fuego y piel de nácar.

Viniste al mundo en plena destrucción,
susurraste sueños como si fueran versos y rimas.
Dejaste que mi mundo se desvaneciera,
decías que así no me quedaría mudo.
Me diste una Babilonia para gobernar,
construida de letras hechas con melodías de espuma de mar.

Hechizos de demonios con labios seductores,
eso eres, un libro de hechizos convertido en salmos.
Cantas en mis oídos “palabras de amor, para el ser que amo”
mostrándome que en el mundo hay una paleta de colores...
Y entonces caes, sueñas, y te vuelves débil.
Eres mi ángel y mi demonio, mi eterna contradicción.

Fantasía, grita... fantasía, llora...
y nosotros danzaremos en esta hermosa aurora.
Mis pies sienten la suavidad de las nubes y la brisa...
mis brazos acarician el cielo hecho de agua y sueños...
mar de sueños y pesadillas que no poseen destino...
tal vez nuestro lecho,
el de dos amantes que no se entienden en su desprecio erótico.

El universo no está preparado para tus lágrimas, ni para tu corazón.
Ni yo estoy acostumbrado al calor del sol en plena noche.
Tú tampoco estás hecho para llevar máscaras de otros.
Nadie está dispuesto a leernos un cuento y convencernos de lo irracional.

No intentes encontrarle sentido... sólo siente.
Siente el amor indecente que tengo a tus labios de amapola...
Siente el deseo que poseo de tu aroma de rosas.


Té de amantes para un solitario y dulces amargos para su amante.


Y yo fui quien lo mató, porque lo quería demasiado...
porque mi mundo se destruyó...
porque Babilonia no tenía Luna ni Sol.

lunes, 29 de marzo de 2010

El ciclo vital

Y estamos aquí en un lapsus de sueño,
en un momento ufano casi divino y radiante,
donde todo y nada puede ser posible;
ya que parece parcela sin dueño.
Vienes al fin al camino vital y despiertas.
Sientes al mundo como amante,
y nada te resulta previsible.
Hasta que te das con la puerta
ves como todo se cierra,
como pierdes la cabeza,
y te sofocas porque no quieres ser carne muerta.
Pero, lo lamento, ya te consagraron para que murieras

.El ciclo de la vida.

Nacemos y creemos que todo es posible. Somos niños. No vemos la maldad ni la bondad, sólo sentimos que algo nos agrada o nos molesta. Pronto nos muestran qué es lo bueno y lo malo, ya nos ponen límites y nos encadenan a una sociedad, una cultura, una lengua, una historia ya empezada y sobretodo a unas costumbres familiares... que a veces es mejor no tenerlas. En la escuela nos moldean, nos dicen cómo son los colores, el alfabeto, como debemos de pensar y sumar. Nos muestran poco a poco los límites. Nos cuentan cuentos previsibles y nos hacen invisibles unos entre otros. De ese ser humano único, maravilloso y salvaje, no queda nada.

En sí es bueno saber que el fuego quema, que la lluvia se llama así, que el color verde en un bosque se convierte en rojizo y marrón por una estación u otra del tiempo, que el amor es algo cálido... pero no es bueno al cien por cien. Dejamos de imaginar, dejamos la ilusión, nos enclaustramos en un mundo más gris y menos colorido. Terminamos encerrándonos en un oficio por un dinero, no deseamos perder el tiempo y a la vez lo hacemos. Nadie puede hacer que el tiempo no pase, porque pasa, y aunque se paralizaran todos los relojes del mundo... el mundo envejecería y tú con ellos.

No hemos venido a sufrir y tampoco para ser felices, no es un camino para ello... es un camino de conquista. Debemos tomar lo que nos enseñan y no olvidar lo que ya sabíamos desde pequeños. Pueden darnos sabiduría, pero nadie debe quitarnos a cambio la ilusión o la fantasía.

Sigamos siendo niños, niños eternos, como los niños del país de Nunca Jamás. Sigamos siendo laberintos de almas inquietas. Sigamos siendo nosotros. Sigamos sintiendo que el mundo nos pertenece y que somos individuos únicos, irreemplazables.